miércoles, 28 de septiembre de 2011

Y esta noche dejaré que tus manos y las mías recorran la piel del uno y del otro hasta el amanecer, seamos complices en este acto infiel donde tus gritos me ocasionarán placer, un deleite inigualable, será cómo una bella melodía que siempre oiré, la reordaré como aquella vez esa en donde te dejaste ser, ya no aparentabas inocencia alguna, a leguas notabas malicia en tu mirada, dejaste de ser una linda criatura y no dejaste duda alguna que cada noche contigo disfrutaría

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