En un tiempo no tan lejano me parecías una rosa roja; simbolizabas un gran amor, eras hermosa, joven; brillabas y te lucías, eras lo más hermoso hasta que un día esta rosa se marchitó dejando en mi recinto una rosa negra...
Al inicio me horrorisé por este acto; al verla me impactó y causó en mi un gran dolor; de pronto, ya en la noche, ya que todo se hallaba en las sombras, me acerqué a esta rosa nueva; a pesar de su fúnebre color, se veía hermosa y admiré su resplandor. La amé igual que a la roja sólo que esta nunca marchitó así que su amor, nuestro amor, nunca pereció.
"Cuando te dé una rosa negra no te espantes, pequeña dama, no pienses en lo peor; en ese momento te diré lo que para mi significó: un eterno amor".
Al inicio me horrorisé por este acto; al verla me impactó y causó en mi un gran dolor; de pronto, ya en la noche, ya que todo se hallaba en las sombras, me acerqué a esta rosa nueva; a pesar de su fúnebre color, se veía hermosa y admiré su resplandor. La amé igual que a la roja sólo que esta nunca marchitó así que su amor, nuestro amor, nunca pereció.
"Cuando te dé una rosa negra no te espantes, pequeña dama, no pienses en lo peor; en ese momento te diré lo que para mi significó: un eterno amor".
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